Tratamiento del Síndrome de Burnout

El tratamiento relaja y revitaliza el sistema nervioso central; trata los trastornos tisulares y orgánicos y las enfermedades secundarias; relaja el sistema muscular, restablece el equilibrio físico y emocional del cuerpo.

Utilizado para describir los síntomas de sobrecarga física y emocional, el término síndrome de Burnout se refiere especialmente a las consecuencias de la sobrecarga profesional.

Si en el pasado eran las duras condiciones de trabajo las que sobrecargaban a una persona (habitaciones superpobladas, mal ventiladas y mal iluminadas; temperaturas muy bajas o muy altas; herramientas y equipos rudos, etc., hoy en día es una cantidad demasiado pesada de actividades y responsabilidades, horas de trabajo prolongadas, menos tiempo de descanso, relajación y recreación; menos tiempo pasado con la familia y los amigos; menos tiempo dedicado a la familia y los amigos, exigencias profesionales que superan la formación del empleado, estándares muy altos de productividad y eficiencia, etc., que lo hace.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es la percepción personal de las situaciones a las que nos enfrentamos a diario. Un factor de estrés puede ser positivo o negativo. Es nuestra mente la que da a estos factores una carga emocional, haciendo coincidir la información del entorno con las experiencias anteriores y con nuestro estado emocional actual.

Por lo tanto, las tareas y los acontecimientos de nuestra vida profesional o privada pueden tener una carga positiva para algunas personas o negativa para otras.

Con el tiempo, la presión profesional erosiona los recursos emocionales y físicos del individuo y da a luz:

fatiga crónica, astenia;
nerviosismo, alteración de la disposición, ansiedad, depresión;
aflicción emocional, apatía o indiferencia;
despersonalización y deterioro de las interrelaciones, dependencia de las personas del entorno;
disminución de la confianza en sí mismo; autoevaluación negativa y autocrítica;
un desempeño profesional y personal más deficiente;
trastornos de atención, concentración y memoria; también trastornos de actualización de información;
tensión muscular y articular;
dolores de cabeza y cefalea;
insomnio y trastornos del sueño;
pérdida de apetito y trastornos digestivos;
trastornos de la dinámica sexual.

Desde un punto de vista médico se cree que, si se prolonga, un estado de sobreesfuerzo profesional desencadenará una serie de reacciones específicas en el cuerpo. Dañan la actividad orgánica, metabólica, inmunológica y cardiovascular. En consecuencia, se crea un buen terreno para la aparición de una serie de enfermedades más graves.

En la medicina tradicional, el tratamiento del síndrome de Burnout se centra en la relajación y la liberación de tensión del sistema nervioso central; la reconstrucción de las áreas cerebrales hipo oxigenadas o mal vascularizadas; el alivio del estrés del sistema osteoarticular y muscular; el tratamiento de los trastornos tisulares y orgánicos; el equilibrio del metabolismo y la inmunidad; la mejora de la concentración y la memoria; y la restauración del equilibrio físico y emocional.

Los procedimientos de acupuntura y los extractos de hierbas medicinales tonifican los órganos del tesauro y las áreas cerebrales, regulando su actividad: pulmones, para mejorar la oxigenación celular; riñones, para revitalizar el cuerpo; hígado y bazo-páncreas, para purificar y desintoxicar el cuerpo, pero también para lograr una mejor absorción de los nutrientes alimentarios.

El diálogo médico-paciente se centra en la reevaluación profesional y personal, la reorganización de la vida emocional y afectiva y el alivio del estrés. En consecuencia, los recursos intelectuales y emocionales se reactivarán y el paciente se reintegrará a su entorno profesional y familiar.

Dependiendo de las características particulares de cada cuerpo bajo tratamiento, los protocolos de tratamiento son individualizados, de manera que se puedan atender todas las necesidades de un paciente y tratar todas las enfermedades asociadas, que pueden ser cardiovasculares, digestivas, de la columna vertebral u oftálmicas.

Enfermedades cardíacas e hipertensión

El estrés y el estrés físico y/o intelectual; la ansiedad y el nerviosismo; el descontento causado por la carrera acumulan una tensión nerviosa con malas consecuencias sobre el sistema cardiovascular, especialmente sobre la tensión arterial.

La hipertensión se manifiesta por sudoración profusa, palpitaciones, taquicardia, dolores de cabeza, fatiga, vértigos, insomnio, tinnitus, presión en las sienes y en la nuca, visión borrosa, entumecimiento en los brazos, etc.

Si la tensión arterial muestra valores altos durante un largo período de tiempo y también se registran ataques de tensión, existe el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, hemorragias de retina u otras enfermedades más complejas (infarto de miocardio).

Trastornos del tubo digestivo

Los trastornos digestivos ocurren principalmente porque, en ausencia de horas de comida regulares, los alimentos se ingieren rápidamente; las personas comen alimentos con bajo valor nutritivo o comidas rápidas. El exceso de café, café instantáneo y jugos gaseosos alteran el equilibrio gástrico.

Como síntomas, se pueden mencionar los siguientes: hinchazón, náuseas, esófago quemado, dolores del proceso xifoideo, heces blandas o estreñimiento, tránsito digestivo lento. El malestar digestivo altera los procesos emocionales. Por lo tanto, la concentración y la memoria disminuyen, así como la resistencia y la resistencia del cuerpo.

La inmunidad también se ve afectada, teniendo en cuenta que una flora intestinal equilibrada ayuda a mantener una inmunidad fuerte. A menos que se corrijan los hábitos alimenticios, existe la amenaza de enfermedades más graves, tales como: úlcera gastroduodenal, gastritis, enfermedades hepáticas y pancreáticas (pancreatitis), discinesia biliar, cálculo biliar, obesidad, etc.

El tránsito intestinal, hepático y pancreático se restablece con la ayuda de una dieta con efectos desintoxicantes y revitalizantes; también estimulando los centros energéticos que regulan la recuperación de la flora intestinal; también administrando medicamentos herbales con acción desintoxicante, antiespasiva y cicatrizante; protectora del tubo digestivo; antiséptica y antifúngica; reguladora del tránsito intestinal; estimulante y protectora del hígado; y protectora; con acción colagoga (ayuda a evacuar la bilis hacia el duodeno).

Trastornos de la columna vertebral

Escoliosis, cifosis, inflamación de los discos vertebrales, de los ligamentos y de los músculos paravertebrales son manifestaciones patológicas causadas por una mala postura corporal, que se mantiene durante mucho tiempo durante el trabajo.

Los trastornos de la columna vertebral deben ser tratados sin demora, especialmente debido al impacto negativo que tienen sobre todo el cuerpo. Hay muchos centros nerviosos en la columna vertebral. Por lo tanto, cualquier desplazamiento vertebral afectará su actividad y, en consecuencia, la actividad de los órganos inervados.

La circulación cerebral también sufrirá (debido a un daño en la columna vertebral: espondilosis, discopatía): mala oxigenación cerebral, trastornos de concentración y memoria, vértigo, dolores de cabeza, trastornos de la visión, etc.

El tratamiento de los trastornos de la columna vertebral incluye la acupuntura y la manipulación osteoarticular, pero también productos de hierbas medicinales que optimizan la oxigenación cerebral al estimular la circulación sanguínea; también fortalecen los músculos al restaurar el tono muscular.

Trastornos Oftalmológicos

Trabajar en el ordenador durante más de ocho horas al día, sin pausa y a cada hora; leer documentos oficiales sin pausa y salas de trabajo sin luz natural ni músculos cansados y mal iluminados.

La tensión ocular acumulada viajará a las ramificaciones de los nervios ópticos, planteando la amenaza de lesiones irreversibles. La visión se empobrece debido a la sobrecarga, y se requiere un esfuerzo adicional para cumplir con los deberes profesionales.

La tensión ocular también se restablecerá dentro de los límites fisiológicos con la ayuda de ciertos extractos de hierbas medicinales, que restauran el metabolismo local, tonifican y fortalecen los músculos oculares, pero también mediante procedimientos de acupuntura con una acción similar. Todas estas terapias recuperarán la elasticidad de los músculos oculares y restaurarán el circuito de los humores oculares.

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